




Detalles del producto:
Lavanda y Tilo: serenidad pura
Para quienes necesitan respirar hondo, pausar y soltar. Esta vela es un ritual de descanso, de noche suave, de volver al centro. Ideal para cerrar el día en paz y abrazar el silencio con dulzura.
“Es tiempo de recogerse, de dejar que el cuerpo hable en susurros.” Alejandra Pizarnik
¿Por qué elegirla?
- Fragancia floral y herbal con notas frescas de lavanda y tilo.
- Colores: lila y verde claro, como la calma en movimiento.
- Estado emocional: equilibrio, descanso, introspección.
- Espacio sugerido: dormitorio, baño o rincones de meditación.
- Estación: invierno, tiempo de recogimiento y abrigo interior.
- Signo: Virgo – sereno, analítico, cuidadoso.
- Elemento: Tierra
- Cristal: Amatista – calma la mente y purifica la energía.
Momentos mágicos para prender una vela
- Para pedir un deseo: encendela pensando en eso que querés y dejá que la llama acompañe tu pedido.
- Para encontrar calma: ideal al final del día, cuando necesitás bajar revoluciones y volver a vos.
- Para enviar buenas energías a alguien: pensá en esa persona mientras la vela se enciende y dejá que la luz haga su trabajo.
- Antes de un examen o desafío importante: para enfocarte, ordenar la mente y conectar con la confianza.
- Durante un momento de autocuidado: un baño tibio, una infusión, una acuarela o un rato de silencio solo para vos.
- Para cerrar etapas o soltar lo que ya no suma: acompañando un cierre consciente y amoroso.
- Para agradecer: encendela como un pequeño ritual de gratitud por lo vivido.
- Para crear un clima especial: ya sea una cena, una charla íntima o un momento compartido.
Sobre esta vela:
Vela de soja 100% natural en envase de vidrio de 200 cc. Elaborada con esencias libres de ftalatos, no testeadas en animales y sin ingredientes de origen animal. Vegana, consciente y encantadora desde el primer momento.
¿Cómo se usa?
Para disfrutar tu vela de soja, encendela siempre sobre una superficie firme y resistente al calor. En el primer uso, dejala encendida hasta que toda la superficie se derrita de manera uniforme para evitar túneles y asegurar un mejor rendimiento. No la dejes encendida más de 2 horas, y nunca sin supervisión.
Para apagarla, evitá soplar: lo ideal es usar un apagavelas o tapar el fraso, así se evita el humo y se conserva el aroma. Se puede volver a encender una vez que la cera se haya vuelto a solidificar. Antes de volver a encender, recortá un poco el pabilo para lograr una llama pareja, limpia y segura. Conservá la vela lejos de corrientes de aire, materiales inflamables, niños y mascotas.











